martes

A la mañana, un bretel, media espalda. Vos tenías que ser hermosa; yo había prometido ser puntual.

Un montón de huesos debajo del amor en unas sábanas usadas que tienen otra caligrafía. Te corrés a la derecha para estar más a la izquierda, y si me tomo un minuto en el mundo estoy atravesada, enredada entre las sábanas, cubierta de huesos, cubierta de deseos y cajitas de esqueletos de mandarina.

1 comentario:

variedad de frutas dijo...

guajira guantanameeeera!

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(...) Abrió las cortinas, en ninguna de las casas de enfrente había luz. Se quitó el vestido de satén y el tipo le encendió otro cigarrillo. Antes de que se bajara las bragas el tipo la puso a cuatro patas sobre la mullida alfombra blanca. Lo sintió buscar algo en el armario. Un armario empotrado en la pared, de color rojo. Lo observó al revés, por debajo de las piernas. El tipo le sonrió (...). Amberes

en Cobstrucción

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¡Cuidado! Hombres Trabajando