martes

Sobre cómo evitar disputas con un nazi que te tiene entre sus dedos

La kinesióloga nazi dice: si te ves unos moretoncitos no te preocupes porque son mis dedos, la vida del deportista es así; y cuando estas cosas pasan hay que seguir haciendo deporte, pero cada movimiento tiene que ser perfecto, no hay margen de error.
Y para qué decirle lo de deportista si siente mi cuerpo fofo, y para qué hablar de jabalinas si sólo fue el espejo de un ascensor.

jueves

Es la misma parada - dijo mientras me prestaba su buzo porque llovía

Se le prende fuego la pollera a mi negra.
Acompañanado de un corazón rojo de neón, y el fondo violeta.
No sé, los vi colgados y supuse que eran los pantalones de mi abuela.
(Aunque ella y mi soga de colgar se hayan visto cuatro veces).
Es como preguntarse por qué ella entra ahí y se tapa con esas sábanas.

sábado

Gorda constipada que roba un cinturón de seguridad y te mira ofendida, indignada. Que llega a la mañana y tiene gaseosa y usa vestidos. Que roba carteras y las llena con sus cosas aunque el cierre indique que no.

viernes

tanto, que ahora cuando como un sanguche-pan.lactal-mayonesa-milanesa siento que es lo mejor de mi vida y de ahí dos pasos y avalancha:
Sé que sos distante sólo para no pecar de noventoso, de cursi que sos.
Sé que de alguna forma soy el George de tu relación John-Paul con M.
Hoy empezó desde temprano.
Los parisiennes fueron terribles, fueron lo peor de los momentos.
Bajas la tapa.
Una viñeta que no dinstigo en la historieta de nuestro fondo.
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(...) Abrió las cortinas, en ninguna de las casas de enfrente había luz. Se quitó el vestido de satén y el tipo le encendió otro cigarrillo. Antes de que se bajara las bragas el tipo la puso a cuatro patas sobre la mullida alfombra blanca. Lo sintió buscar algo en el armario. Un armario empotrado en la pared, de color rojo. Lo observó al revés, por debajo de las piernas. El tipo le sonrió (...). Amberes

en Cobstrucción

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¡Cuidado! Hombres Trabajando