domingo

El cortejo en francés o cómo sobrevivir un terremoto

Una noche, justo antes de irme de su casa, se enteró que a mí me gustaba Prévert. Fue hacia la biblioteca mientras me retenía en el umbral de la puerta. Me acuerdo que tenía la primera edición de Palabras. Estaba apoyado sobre la biblioteca; yo en el marco. A él lo secundaba un montón de nombres y colores; yo a lo sumo sobreviviría un terremoto.
Leyó Desayuno en francés. Alternaba los ojos entre la hoja y mi boca. Volvía a la hoja porque de tanto mirarme se olvidaba cómo seguía. Volvía a mi boca sólo para cerciorarse de que fuera lo suficientemente linda como para leerme en francés, en el umbral de la puerta, a las seis de la mañana. Yo también miraba su boca. Cómo se movía, cómo cambiaban las formas y los sonidos. Mientras lo miraba pensé en cerveza y en que me dolía la espalda.
Pensé en una vez que diluvió sobre avenida sarmiento y yo tuve que cruzarla luchando contra la corriente que se había formado. En ojotas. Estaba muerta de miedo y tenía ganas de llorar. Estaba un poco borracha, pero también estaba triste. Pensé en un invierno en la casa de m. Era de día y habíamos estado hablando toda la noche. Mis papás me llamaron a las nueve de la mañana desde la puerta de mi edificio con el auto cargado. Hace tres días que no venís a casa. Me pareció entender en el teléfono que mi mamá supo que me sentía plena. Y se fueron al sur.
En un martes a la noche cuando caminábamos y él me decía que no quería morir en un hotel. Me acuerdo que al principio me reí, pero sólo porque yo se lo había dicho un momento antes.
Pensé en una vida entre cajas y supe que era la mía. En el conejo que fue picado por una víbora. O cuando agarramos el auto y nos fuimos de viaje a Purmamarca. Teníamos dos pesos y no sobrevivimos.
Mi mamá se sentó a los pies de mi cama y me dijo que no hablaba desde hacía diez días. Y qué se yo, qué te voy a decir.
Escuché

Ma tête dans ma main
Et j'ai pleuré.
Y me fui.

13 comentarios:

Anónimo dijo...

está pero buenísimo.

Anónimo dijo...

Por más pomada literaria que le metas, yo no veo acá más que las fantasías amorosas de cualquier chica de poco más de veinte.

lurba dijo...

Por más comentario incisivo que le metas yo no veo la "pomada litearia" ni las fantasías amorosas. Pero sí, tengo poco más de veinte años. De todas formas -y al margen- si así fuera, una cosa no quitaría a la otra. Digo...

Anónimo dijo...

creo que lo mas parecido a un cortejo que me han hecho a mi es señalarme la puerta con el indice insistentemente para que me vaya, no sin antes vestirme, obvio.

santha

la g dijo...

nunca estuve en purmamarca y de prevért tengo un cuento infantil ilustrado que cuando descubrí que había estado en mi biblioteca antes que yo materialmente en el mundo me asombré

lurba dijo...

santha: de haber tenido yo alguien que me señalara la puerta, no la hubiera atravesado estallando el vidrio.

lahe: casi todos los libros de mi casa me preceden. a mi me gusta pensar que sólo es una diferencia temporal.

Anónimo dijo...

No me malinterpretes, yo solamente quería decir que al texto se le ve un poco la raya del culo.

raijdwb

Anónimo dijo...

Vuelvo sobre el tema porque justamente ayer en el subte vi a un chabón que le leía algo de un libro a una mina. La mina no sé si pensaba en la saturación del sistema urbano de desagüe o qué, pero lo besuqueba bastante y gesticulaba de una forma estraña. De perfil era igual a un compañero mío de la primaria, el Grodo Bruno, redimido por el Rugby.
Convengamos que es lo mismo cortejar a una mujer recitándole el Sutra Diamante en sánscrito, invitándola con una tónica, o llevando un derrochador de gasolina a 4500 rpm. Aunque me inclino a pensar que la última forma es la más digna.

fgwlr

Anónimo dijo...

Por favor comentario sobre "estraño" abstenerse. Fue un error de tipeo.
dxcgtuu

lurba dijo...

No sé, a mi parecer la dignidad de un cortejo se mide desde la dignidad del cortejador y el cortejado. De todas formas, todo cortejo que funcione es legítimo. Y lo digno... bueh. El cortejo es cortejo y ya está. Así que olvidemos lo que dije acerca de la medición de la dignifad.
Y en cuanto al comentario anterior: el texto es la raya de un culo. pero yo me quedo con el terremoto.

Anónimo dijo...

11 comments
gorda soña

Anónimo dijo...

lo volví a leer y sigue estando pero buenísimo.
genial lo de "a él lo secundaba un montón de nombres y colores; yo a lo sumo sobreviviría un terremoto"

lurba dijo...

al último anónimo le agradezco. y a la anterior le digo gorda soña yo también.

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