martes

Hola. Me llamo Ana; tengo un problema. Lucía, mi hermana, dice que tengo registro de recuerdos que recorren setenta y tres años. También dice que tengo lagunas mentales, que soy muy coherente. Que mi memoria es exacta. Dice que soy disléxica y que hago la i griega al revés.
En los ochenta egresé de un colegio, en los sesenta tuve a Agustín y en el medio investigué la etimología de mi nombre. Dice que me encorvo con facilidad pero que mi postura es envidiable. Nunca voté en blanco, pero a v3ces me desmay0. Dice que cuando me pregunta la hora me detengo a pensar si contestarle cuatro menos veinte o tres cuar3nta. Que hasta el día de hoy sigo poniéndome zapatillas al revés. Dice que recuerdo las cosas como yo quiero. Que digo que El Flautista de Hamelin es maniobra del consumismo frente a las masas. Que Hanna es hebreo. Dice que la cintita roja del preescolar no me sirvió. Que tengo veintidós. Que el ómnibus es un 3rror, porque no es para todos, sino para todos aquellos que cuentan con un mínimo de setenta y cinco centavos. Que mis argumentos son bajos, pero ella es la que hasta el día de hoy se chupa el dedo. Que soy siniestra, y por eso me mancho con tinta la mano.
-Pero Ana, ¿tu hermana no murió en el cincuenta y ocho?
-¡No! Esa fui yo. En fin, te decía que el hombrecito del azulejo no me gustó y que jamás me dio miedo.

No hay comentarios:

Se ha producido un error en este gadget.
(...) Abrió las cortinas, en ninguna de las casas de enfrente había luz. Se quitó el vestido de satén y el tipo le encendió otro cigarrillo. Antes de que se bajara las bragas el tipo la puso a cuatro patas sobre la mullida alfombra blanca. Lo sintió buscar algo en el armario. Un armario empotrado en la pared, de color rojo. Lo observó al revés, por debajo de las piernas. El tipo le sonrió (...). Amberes

en Cobstrucción

en Cobstrucción
¡Cuidado! Hombres Trabajando